ARTICULOS - Centro de Estudios Espiritas Sin Fronteras

- CENTRO DE ESTUDIOS ESPÍRITAS SIN FRONTERAS -
Aquel que ejecuta, camina delante de  aquel que sabe. Emmanuel
Fe inquebrantable es la que puede mirar cara a cara a la razón en todas las épocas de la vida.
CEESF
Vaya al Contenido

EN LA PRESENCIA DEL CRISTO

Centro de Estudios Espiritas Sin Fronteras
Publicado de en LIBRO DE LA ESPERANZA · 15 Octubre 2018

 
 
“Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. Jesús (Mateo 5:18)
 
“El Cristo fue el iniciador de la moral más pura y más sublime: la moral evangélica- cristiana que debe renovar el mundo, aproximar a los hombres y hacerlos hermanos; que debe hacer brotar de todos los corazones humanos la caridad y el amor al prójimo, y crear entre todos los hombres una solidaridad común; en fin, de una moral que debe transformar la Tierra y hacer de ella una morada para los Espíritus superiores a los que hoy la habitan. (Cap. I, ítem: 9)
 
La ciencia de los hombres va liquidando todos los problemas, alusivos al bienestar de la Humanidad. Observó la esclavitud del hombre por el propio hombre y dignificó el trabajo, a través de leyes compasivas y justas.
 
Reconoció el martirio social de la mujer que las civilizaciones mantenían en multimilenario régimen de cautiverio y le confirió acceso a las universidades y profesiones.
 
Enumeró los desastres morales del analfabetismo y creó la gran imprenta.
 
Vio que la criatura humana caía prematuramente en la muerte, abatida en actividad excesiva por la propia sustentación y le dio la fuerza motriz.
 
Examinó el aislamiento de los ciegos y les administró instrucción adecuada.
 
Catalogó a los delincuentes como enfermos, transformó prisiones en penitenciarias escuelas.
 
Se conmovió, delante de las molestias contagiosas, y fabricó la vacuna.
 
Se emocionó, ante los heridos y enfermos desesperados, e inventó la anestesia.
 
Anotó los prejuicios de la soledad y construyó máquinas poderosas que interconectasen los continentes.
 
Analizó el desentendimiento sistemático que oprimía a las naciones y les ofreció el libro y el telégrafo, la radio y la televisión que las aproxima en la dirección de un mundo solo.
 
Entretanto, los vencidos de la angustia se aglomeran en la Tierra de hoy como lo hacían en la Tierra de ayer…
 
Se articulan todas las formas y surgen de todas las direcciones.
 
Perdieron el empleo, que les garantizaba la estabilidad familiar y se desorientaron abatidos, buscando el pan, fueron desalojados de techo, hipotecada la solución de urgentes necesidades y deambulan sin rumbo.
 
Se encuentran despojados de esperanza por la deserción de los afectos más queridos y se acercan al suicidio.
 
Cayeron en peligrosos conflictos de la conciencia y aguardan una leve sonrisa que los reconforte.
 
Envejecieron sacrificados por las exigencias de hijos queridos, que les renegaron la convivencia en los días de sufrimiento y amargan doloroso abandono.
 
Enfermaron gravemente y se vieron trasladados del equipo domestico para los azares de la mendicidad.
 
Se extraviaron en el pasado y renacieron, cargando en el propio cuerpo las señales aflictivas de las culpas que rescatan, pidiendo cooperación.
 
Se despidieron de los que más amaban en el frio portal del túmulo y cargaron los últimos sueños de la existencia cadaverizados ahora en el ataúd del propio pecho.
 
Abrazaron tareas de bondad y ternura y son mujeres ajusticiadas de fatiga y de llanto, conduciendo a los hijitos que alimentan a costa de las propias lágrimas.
 
Gimen, discretos, y surgen en la forma de niños, despreciados, a la manera de flores que el viento rompió, despiadado, en el instante del amanecer. Para ellos, los que cayeron en el sufrimiento moral, las ciencias de los hombres no disponen de recursos. Es por eso que Jesús, al reunirlos en multitud, en la cima del monte, desplegó la bandera de la caridad y, proclamando las bienaventuranzas eternas, nos lo entregó como hijos del corazón…
 
Compañero de la Tierra, cuando extiendas una palabra consoladora o un abrazo fraterno, una gota de bálsamo o un cucharon de sopa, aliviando a los que lloran, estás delante de ellos, en la presencia del Cristo, con quien aprendemos que el único remedio capaz de curar las angustias de la vida nace del amor, que derrama, sublime, de la ciencia de Dios.



sin comentarios
CENTRO DE ESTUDIOS ESPIRITAS SIN FRONTERAS
TEF. MOVIL: +34 647403606

Copyright © 2012 · Todos los derechos reservados | Política de Privacidad | Política de Cookies
ANICETO
Un nuevo sector de lucha se desdoblaría ante mi alma. No debería perder la oportunidad. Nuestro Hogar estaba lleno de entidades ansiosas por adquisiciones de esa naturaleza. ¿No sería justo entregarme de buena voluntad al nuevo aprendizaje? Además, seguro de mi regreso a la vida carnal, en un futuro tal vez no distante, mi buena disposición constituiría una realización de profundo interés para mi aprovechamiento general.
Publicado por CHICO XAVIER - 15/10/2018
EN LA PRESENCIA DEL CRISTO
“El Cristo fue el iniciador de la moral más pura y más sublime: la moral evangélica- cristiana que debe renovar el mundo, aproximar a los hombres y hacerlos hermanos; que debe hacer brotar de todos los corazones humanos la caridad y el amor al prójimo, y crear entre todos los hombres una solidaridad común; en fin, de una moral que debe transformar la Tierra y hacer de ella una morada para los Espíritus superiores a los que hoy la habitan. (Cap. I, ítem: 9)
Publicado por CHICO XAVIER - 15/10/2018
LA ESCUELA DE LAS ALMAS
— Hay también un banquete festivo, en la vida celestial, donde nuestros sentimientos deben servir a la gloria del Padre. El hogar, la mayoría de las veces, es el crisol santo o el horno que prepara. Lo qué nos parece aflicción o sufrimiento dentro de él, es recurso espiritual. El corazón despierto para la Voluntad del Señor retira las más luminosas bendiciones de sus luchas renovadoras, porque, solamente ahí, al encuentro de unos con los otros, examinando aspiraciones e inclinaciones que no son nuestras, observando defectos ajenos y aguantándolos, aprendemos a deshacer las propias imperfecciones.
Publicado por CHICO XAVIER - 15/10/2018
RENOVACIÓN
Al desligarme de los lazos inferiores que me prendían a las actividades terrestres, elevado entendimiento regocijó mi Espíritu.
Sin embargo, semejante liberación no se había realizado espontáneamente.
Publicado por CHICO XAVIER - 29/9/2018
¡Gracias, Señor!
Hace un siglo, convidaste a Allan Kardec, el apóstol de tus comienzos, a la revisión de las enseñanzas y de las promesas que dirigiste al pueblo, en el Sermón de la Montaña, y nos diste “El Evangelio según el Espiritismo”.
Publicado por CHICO XAVIER - 29/9/2018
Regreso al contenido